sábado, 14 de diciembre de 2019

La calle "Comandante Paz Varela" ofende la dignidad democrática de Jerez.

Los memorialistas de Jerez muchas veces hemos denunciado la simbología de la dictadura (como, por poner un ejemplo, los escudos franquistas que están en la calle Porvera en la Escuela de Arte) que están aún visibles en nuestras calles y plazas como si no pasara nada. Pero algunos, puede que debido a nuestra insistencia e independencia política,  nos tachan de "radicales"; unos ciertos 'algunos' que quizás prefieren una memoria histórica lenta, burocratizada, ambigua e inútil, una memoria histórica políticamente desustancializada, una memoria histórica que distraiga a los familiares de las víctimas del franquismo y que, además, haga un flaco favor a la cultura democrática que, precisamente, debería haber impedido avances neofranquistas como el de Vox.


Pues bien, entre la Plaza del Caballo y el Parque González Hontoria seguimos padeciendo los jerezanos y jerezanas una calle que está rotulada como "Comandante Paz Varela" (a la que parece ser en algún momento se la cambió, aunque no tengo datos al respecto, por "Arturo Paz Varela") sin que el Ayuntamiento de Jerez haga nada al respecto, pues ahí están los rótulos como puede verse en estas fotografías tomadas hoy sábado 14-12-19.

Como ya todo el mundo sabe, el comandante Paz Varela (a quien el Ayuntamiento -tras mucha insistencia de las organizaciones memorialistas- le retiró la medalla de plata que en su día le concediera: https://www.europapress.es/andalucia/cadiz-00351/noticia-ayuntamiento-jerez-cadiz-retira-siete-honores-distinciones-franquistas-ellos-peman-20180726185254.html) era un fervoroso adscrito al régimen golpista de los generales africanistas contra la legalidad democrática de la II República. Pero (la pregunta del millón) si el Ayuntamiento -a reiteradas instancias del movimiento memorialista- le deroga el honor de aquella medalla, ¿cómo no es coherente y le retira también, ya de una vez por todas, ese ofensivo rótulo?.

El periódico conservador de la ciudad, el Diario de Jerez, se ocupó de destacar esta noticia (hace 11 años atrás) en la que un concejal socialista pide perdón por haberse atrevido a proponer la supresión de la calle "Comandante Paz Varela":





El comandante Paz Varela, que luego parece ser que llegó al grado de coronel, fue una persona implicada en el golpe de estado y en los movimientos militares de Franco y Queipo de Llano por Andalucía desde el minuto uno. Participa en varias operaciones militares de envergadura, comandando su "Compañía Expedicionaria de Voluntarios Jerezanos":


(Gómez Palomeque. J.I. y Ramírez López, M.)

Que un militar golpista como el comandante Arturo Paz Varela siga teniendo una calle dedicada a su memoria ofende la dignidad democrática de Jerez, cuyo Ayuntamiento (PSOE) sigue sin hacer nada al respecto aunque la legislación vigente en Andalucía le obliga, de forma clara, a retirar este rótulo de dicha vía pública.

Es increíble que el movimiento memorialista andaluz tenga que seguir gastando energía para que de una vez por todas, a más de 40 años vista de la muerte del sanguinario dictador, las administraciones públicas cumplan con la Ley ¡¡¡¡

Las anécdotas sobre Jerez de Sebastián Marocho (y IV)


En la tercera entrega, la semana pasada, señalábamos cómo bajo este diario de “cosas notables” hay bastantes noticias históricas del Jerez de la época, aproximadamente de entre 1650 y 1750, que se refieren a cosas más que “anecdóticas”. En esta última rematamos nuestra selección de sucesos citados por Sebastián Marocho invitando al lector a volver al texto con el ofrecimiento de estas últimas gavillas de viejos acontecimientos que ya, como las aguas pasadas, no mueven molino, aunque sí la memoria.

Años 1732 y 1733: “Hubo por Enero un pequeño temblor de tierra que hizo recibir algún daño a la Iglesia de San Mateo. A expensas del Corregidor Don Carlos Ramírez de Arellano, se puso la Alameda de las Angustias. En el mes de Septiembre se hizo la segunda alcantarilla del camino del Puerto, Y en las entradas de la nueva y la vieja sus arrecifes” (1732). “Se promovió un nuevo artículo en el pleito que ganó la Ciudad al Duque de Arcos, y marchó a Madrid Don Juan Dávila para defender las tierras que reclamaba a la ciudad Quincoces. Se empezaron los Claustros de la Merced Calzada, siendo Comendador Fray Juan Angulo, habiendo enviado el dinero Fray N. Sierra, natural de Jerez y Vicario General de Indias. A fin de este año se acabó el retablo de San Juan de los Caballeros” (1733)

Año 1734: En 12 de Mayo de este año murió en Sevilla Doña María Pascual Nicolasa Alonso de la Puente, de edad de 128 años; besó la mano a Don Juan de Austria; fue chichisveo del Fundador de Maese Rodrigo; tuvo por Confesor a San Juan de Prado; tuvo comunicación con la Madre Dorotea, que murió en 1623; era mesina; mamó sólo siete meses; no tuvo viruelas y de 123 años tuvo sarampión; fue casada dos veces, y del segundo marido tuvo un hijo que vive, y tiene hoy noventa años

Año 1735: “Este año, en el Cortijo de la Mesa, del Marqués de la Mesa, su arrendador Fulano de Amaya, trilló con bueyes, porque con las yeguas no daba abasto. Nadie se admire en lo venidero. Este año vino un repartimiento al Partido de Jerez de 25.000 fanegas de trigo y 13 de cebada. Le tocaron a Jerez 1.200 de trigo y 7.000 de cebada, y lo restante entre Arcos, Villamartín, Bornos y Espera; se repartieron entre labradores y pegujaleros, sin distinción de personas. El precio del trigo se puso a 24 reales y el de la cebada a 11. Dan un recibo que dicen se abonará en su día”.

Año 1736: “Volvió a su empleo el Corregidor Don Próspero Jurado Hidalgo. Se demolió y empezó a levantar de nuevo la Iglesia de Los Capuchinos, con limosnas de la ciudad y particulares. Este año hubo una lluvia que empezó el 12 de Diciembre y acabó el mes de Abril, casi al fin, sin que en tan largo período dejase de llover más que algún dia que se tuvo por muy contado. Se dejó de sembrar mucho, y mucho de lo que se sembró alcanzó a mediados de Febrero; ha sido incapaz el arrancar la yerba ni hacer barbecho. Estuvo corriendo el arroyo de la Victoria hasta muy entrado el verano, y en él se oyeron varias veces cantar las ranas. Este año se celebró asamblea de la Milicia en que se entregó el Regimiento al Coronel y las Compañías a los Capitanes. Este año vino un Ingeniero a examinar el camino del Puerto; dícese que es para hacer un arrecife. También examinó el de Cádiz, y dijo que se podía hacer un camino ahorrando legua y media, pero que era necesario hacer un puente, cuyo costo era monstruoso. El día de San Luis se trasladaron las Monjas Capuchinas, de la ciudad del Puerto a su Convento nuevo, saliendo de su alojamiento, que lo era la ermita de Santa Lucía, en procesión con el Santísimo, que llevaba el Arzobispo. Acompañaba dicha Procesión una Ciudad muy escasa, un Clero muy aniquilado y un pueblo de mala gana. Este año, por las lluvias de que se ha hecho mención fué muy escaso, pues el que llegó a cinco quedó para escogido. Vino trigo de la mar. La cosecha de vino fue buena y abundante


Año 1737: “El 21 de Diciembre de este año hubo una Aurora Boreal. Se empedró la calle de la Caridad. Se hicieron rogativas por falta de agua, y a fin de Abril se segaron y trillaron cebadas muy bien granadas y no muy cortas, a pesar de haberse criado sin agua. En el mes de Mayo se ha cogido el trigo lo más del arrancado, en cuya faena se han ocupado mujeres, chiquillos y gitanos. Las pitas, aún las más chicas, han dado su palo, de donde ha sacado la gente el estribillo: Año de pitones, año de cabrones. Llegó el trigo a cinco pesos, gracias a haber mucho de la mar. Habiendo llovido mucho a mitad de Mayo, muchos labradores, tras los segadores traían las carretas, y tras éstas los arados sembrando zahína. Otros, antes de arrancar el trigo, sembraban la zahína, y con la tierra de lo que arrancaban la tapaban. Con tanta humedad, los yeros, garbanzos, alverjones, que se habían sembrado por Febrero y no habían nacido, van naciendo, con lo que se ve estar unos para cogerse y otros escardándose; las habas han vuelto a meter, echan su flor y sus habas, todo en veinte días; las cebadas por los cortes van retoñando y a los que las guardaron le dieron fruto. El 6 de Julio se pronunció la sentencia contra e1 Fraile del Carmen que mató a su Prior, dada por su Provincial y Definitorio. Se redujo a convocar todos los Prelados (los que no asistieron) habiéndolo bajado a la Sala De Profundis, con solo la saya, se hincó de rodillas delante del Prior, quien le hizo una Plática harto tierna, y después lo sacaron afuera y le volvieron la saya, poniéndole la abertura atrás, en cuya forma llegando el Prior, con un manojito de varas lo acometió, y a este ejemplo todos hicieron con él lo mismo; después, llegándose al Prior, le tiró de la saya con algún desprecio, y habiéndola quitado a fuera y puéstole una capa, le volvieron a entrar, y puesto delante del Prior, con unas tijeras le quitó algún pelo del cerquillo y cejas, y después habiéndoselo quitado todo afuera y puesta la comunidad en orden, entre dos legos fué llevado por entre la comunidad, siendo arrojado de cada uno de por sí hasta ponerlo en la calle, donde estaba el Alcalde mayor quien se entregó en él y siguió la causa. Se han rematado los Diezmos de trigo en 13.000 fanegas. Se vendió la paja por arrobas a dos reales vellón. Se estrenó órgano de Santo Domingo. Este año estuvo el ganado tan débil que no se necesitaron cabestros para traerlo en cuerdas para el matadero. Hubo fiestas en la Compañía por la Canonización de San Francisco Xavier, y echaron los estudiantes su vítor al Predicador yendo en 24 coches. Se vendió el trigo a 17 reales y la cebada a 7 por el mes de Julio. Este año se vió a una mujer con un cuerno que le nacía en una sien, de tamaño y naturaleza competente. También se vió este año un caballo blanco, comprado en Villamartín, con la natura en la cola como si fuera hembra”.

Año 1740. “Vino el Despacho para que con el título y hermandad de Maestranza puedan los caballeros … (en blanco en el original.). Este año entró por Corregidor Don Fernando de la Rocha. Este año se midió Caulina la ·Dehesa Boyal, porque según dicen ha venido orden para venderlas y reducirlas a Cortijos. Este año se hizo un nuevo cuartel para Caballería en las bodegas de mi Señora la Marquesa de Casa-Villavicencio, en las Atarazanas”. 

Años de 1741, 1742 y 1743: “Fué tan abundante de Cerdos que hubo quien comprase dos piaras pagando la libra a cinco cuartos y medio. Se puso el busto del Rey Don Alonso en la Portada nueva de Santo Domingo, que llaman de los Pobres” (1741). “Se vendió el trigo a 15 reales y aún alguno a 12, a pesar de haber salido muchos miles de fanegas para el extranjero” (1742). “El dia 23 de Enero estuvo nevando desde la seis de la mañana a las dos de la tarde” (1743).

domingo, 8 de diciembre de 2019

El comunista jerezano, luchador antifranquista, Juan Vergara Isasi.


   La calle "Juan Vergara Isasi" se encuentra en Jerez junto al Instituto Francisco Romero Vargas, en la zona del barrio de San Telmo, desembocando en la calle Manuel Moreno Mendoza (alcalde republicano de Jerez), y está dedicada al poco conocido propietario jerezano, pero con sonoros apellidos de la burguesía de la ciudad, que fue duramente represaliado por el franquismo (http://www.todoslosnombres.org/content/personas/juan-vergara-isasi).



   Fue Juan Vergara Isasi militante del PCE según nos relata la historiadora Encarnación Lemus (profesora titular de la Universidad de Huelva) en su artículo "Permanencia y reconstrucción del PCE en Andalucía durante la posguerra (1939-1949)":

(http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:ETFSerie5-D54C8A88-336A-6560-9030-E567D8D7C5F9&dsID=Documento.pdf)

Fue liberado del Penal del Dueso (Cantabria) a finales de 1951.

Joe Foweraker (La democracia española... p. 216) señala: "Nota 2: Rafael Ribeiro recuerda que el propietario de la librería era Juan Vergara Ysasi, que era un inteleccual vinculado a la familia Osborne pero que había participado en la guerra civil en el bando republicano, y que simpatizaba con la oposición al régimen franquista".

Sabemos por el diario madrileño La Voz  de 24-3-1922, p. 7, que cursó estudios de artillería en la academia militar de Segovia.

Una página del trabajo de la profesora Lemus que nos relata el compromiso de Juan Vergara Ysasi con la revista Mundo Obrero:

Joe Foweraker (op. cit, p. 200): "Por su parte, las organizaciones locales consiguieron formar en 1944 un comité provincial de dieciséis miembros, dirigido por los hombres del Puerto, pero con representantes de Sanlúcar, Chipiona, Cádiz y Algeciras. Rafael Ribeiro se encargó de la propaganda hasta la primera ola de detenciones (véase el capítulo 2), que estuvo seguida de largas penas de cárcel para hombres como Valerio Ruiz, que pasó diecisiete años en la cárcel de Burgos. Pero la represión no llegó a frenar a la organización; ésta empezó a extenderse en Sanlúcar y en ]erez por redes paralelas, e incluso consiguió imprimir Mundo Obrero en una librería de Jerez, para su distribución por roda la zona (nota 2). Pero esto fue una provocación demasiado grande para la situación de la época, y en 1948 se sufrió otra ola de detenciones, más amplia y más grave para la organización".

Nota: 
Creo que no aparece mencionado este Juan Vergara Isasi en el trabajo de Alfonso Vergara "La Familia Vergara del norte al sur" (Jerez, 2015)

Las anécdotas sobre Jerez de Sebastián Marocho (III)



El pasado 30 de noviembre del mes de noviembre de Nuestro Señor Jesucristo de 2019 (remedando la forma de expresarse de las escrituras antiguas), dimos a conocer en este blog algunas anécdotas más, creemos que curiosas y divertidas, que aparecen en el sorprendente librito de Sebastián Marocho “Cosas notables ocurridas en Xerez de la Frontera desde 1647 a 1729”, publicado por el Ayuntamiento de Jerez en la fatídica fecha de 1939, cuando aún el fratricida derramamiento de sangre no se había secado en las calles de España.

Pero además de curiosas y divertidas, estas “anécdotas” son un interesante repositorio de hechos históricos llamativos, algunos política y económicamente relevantes, que dan pistas muy importantes a los historiadores e historiadoras que quieran aventurarse en ese período cronológico que el librito abarca: segunda mitad del XVII y primer tercio del XVIII (hasta 1743, a pesar de que el título dice 1729). Leer esta crónica de sucesos “notables”, como reza el título, es no solo un placer, sino un verdadero ejercicio de acercamiento, a través de los ojos de Marocho, a la historia más real, viva y descarnada de Jerez. Una de las fuentes de nuestra historia a la que tenemos más aprecio.

Año 1698 y 1700: “En este año el Arzobispo D. Jaime de Palafox, que se hallaba en Jerez, quiso llevar en sus manos, como lo había hecho otro año, la Custodia en la procesión del Corpus, y no quiso la ciudad sino que fuera en las andas” (1698). “En este año, en nueve meses, murieron el Papa, el rey Carlos II, el Arzobispo de Sevilla y el Vicario corregidor de esta ciudad. Este año Juan Guerrero, noche de San Pedro, mató a Don Pedro Mirabal” (1700).

Año 1702: “Este año, vísperas de San Bartolomé, fué la venida del Inglés con doscientas velas que acordonaron a Cádiz. Desembarcaron catorce mil hombres y tomaron a Rota. El temor de que viniesen a Jerez hizo que se fuera mucha gente, y no hubo Convento de Monjas que no saliera fuera. El Jefe Inglés, el Príncipe de Admestad, el cual, con un tambor y un propio envió a Jerez una con sobre escrito que decía: «A Don Bartolomé Leandro y Dávila y demás Veinte y cuatro de Jerez: Salud en nuestro Señor Jesucristo: Estoy en intención de pasar a esa ciudad en nombre del Señor Archiduque de Austria; no dudo seré bien recibido, pues viene S. M. a pacificar los ánimos de los Españoles y no es otro su intento.» Juntáronse los Veinte y cuatro y llamaron a cu1tro Letrados, a quienes preguntaron: «¿Qué hemos de hacer con esta carta? ¿Tiene respuesta?», a que respondieron que sí. «Que si S. A. no venía a otra cosa que a lo que decía podía excusarlo, pues estaban en ánimo de no faltar al juramento que habían hecho a Felipe V.» Y un traslado de esta carta, y 1a original que envió el enemigo, se lo mandaron a Felipe V”

Años 1704, 1705 y 1706: “Este año, a 4 de Agosto, perdimos a Gibraltar. Se erigió la Compañía de Jesús, día de San Bartolomé, y entró a ser Corregidor el Marqués de Añabete” (1704). “Este año se bajaron los censos, de cinco a tres por ciento” (1705). “Mataron en Badajoz a Don Rodrigo y a Don Miguel de Villavicencio, y nunca se supo quién los mató” (1706).

Año 1709: “Se llamó de la epidemia, pues con las horribles aguas del año anterior, se perdieron los campos y hubo hambre, y de ella y de enfermedad, murieron en Jerez tres mil personas. Entonces se hizo el cementerio de San Miguel a espaldas de la Sacristía. Era tanta la escasez, que el que lograba media fanega de trigo se daba por dichoso, y para que durase más se mezclaba con habas y garbanzos. Fue año de mucho vino. Lo más común que había era pan de cebada; el de garbanzos, yeros, alverjones, habas, etc., no podía comerse: En la Vicaría no se pudo llevar cuenta con testamentos ni cláusulas. Entró por Corregidor Don Diego de Herrera”.

Años 1713, 1715: “Fue la canonización de San Pío V. Hubo en Jerez fuegos como no los habían visto los nacidos y máscaras” (1713). “Se siguió la obra de la Colegial, que hacía diez y siete años que estaba parada. Un maestro de Sevilla vino por mandado del Arzobispo y apreció la obra en trescientos mil pesos, visto lo cual el dicho Arzobispo dijo: “Manos a la obra que de mi dinero la acabaré”, y dio cien mil pesos para empezar… Don N. Tortolero. Este señor tuvo en su poder el nombramiento de Corregidor, que le costó cuatro mil pesos, que hubo quien le diera al Rey los mismos cuatro mil pesos y treinta caballos; y mandó el Rey que se le diese, y que a Tortolero se le devolviese lo que había dado. El que pujó fue don Diego de Herrera, que, que continuó por consiguiente tres años más. En este tiempo, por las exigencias de la guerra, se vendían los gobiernos” (1715)

Año 1722, 1723: “Se empezó a cerrar el río de San Pedro y a abrir el que va al Puerto, que empezó a correr el 14 de Noviembre y toda la obra la dirigió Patiño” (1722). “Se publicó una pragmática prohibiendo todo género de vestir con oro o seda, y asimismo prohibía coches dorados. Este año fue el motín con los Serranos” (1723)

Año de 1727, 1728, 1729 y 1730: “Se sitió a Gibraltar y duró el sitio cuatro meses. Los carreteros de Jerez llevaron la Artillería desde Cádiz” (1727). “Este año, fue tanto el calor, que la uva se secó en la cepa y se cogió tan poco que se vendió la bota a treinta y seis pesos, cosa que nunca se había visto” (1729). “Vino Felipe V y su familia a Jerez, y se hospedaron en el Alcázar. Este año se hizo el Claustro alto de Santo Domingo, que va al coro” (1729). “Por la escasez de trigo vino de la mar, que era más barato y de tan buena calidad como el mejor de la tierra. Se vio en Revista y se ganó el pleito que la ciudad tenía con el Duque de Arcos, que hacía trescientos años que había empezado. Debióse tan buen resultado a la buena dirección y empeño de Don Juan Dávila, enviado como Veinte y cuatro de la ciudad” (1730).

Año 1731: “Por el mes de enero se derogó la Pragmática que mandaba no excediese el precio del trigo de veinte y ocho reales. Vinieron de Italia las cortinas de brocateles para San Marcos, y se acabó el retablo y dorado de la misma Iglesia, todo lo cual se debió al cuidado y celo de Don Diego de Morla, que con sus limosnas y las que pedía a todos los feligreses, pudo llevarlo a cabo. Por enero de este año acabaron las enfermedades de Cádiz, que llamaban vómito negro. En Jerez no hubo nada, a pesar de la infinita gente que acudió de Cádiz y otras partes. En este año fue a Madrid a negocios el Presbítero y Beneficiado, Don Antonio Quintanilla. Fue y volvió habiendo despachado su asunto en once días en el mismo caballo, que era color rucio, y volvió con la misma valentía. En este año se remataron los diezmos de trigo en 27.800 fanegas, no acordándose nadie de remate tan alto, a no ser en el año de 25, que llegó a 29.000 fanegas”.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Próximas conferencias sobre historia de Jerez: martes 10 y jueves 12 de diciembre 2019

-Martes 10 a las 19,00h. en el Ateneo de Jerez: José Antonio Mingorance con "Los testamentos como fuente documental: el caso del veinticuatro jerezano Pedro Benavente Cabeza de Vaca".
(organizan: Archivo Municipal de Jerez y Ateneo de Jerez)

Nota de 12-12-2019:
Magnífica conferencia dio el pasado martes 10 el doctor José Antonio Mingorance sobre los testamentos del XV y del XVI jerezanos conservados en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Jerez, conservado en el Municipal. Una exposición clara, bien estructurada y perfectamente respaldada por documentos originales del Archivo Municipal. El ponente dio a conocer la gran utilidad de este tipo de documentos para la historiografía bajomedieval y moderna. Impresionante la riqueza del caballero jerezano Pedro Benavente Cabeza de Vaca, así como su perfil biográfico.


El historiador José Antonio Mingorance Ruiz


El historiador José Antonio Mingorance Ruiz, a la izquierda, y José Manuel Simancas, presidente del Ateneo de Jerez, a la derecha

--------------------------

-Jueves 12 a las 19,00h. en los Claustros de Santo Domingo: "Jerez andalusí, últimos avances, síntesis y perspectivas", con José Mª Gutiérrez (moderador de la mesa), Diego Bejarano, Miguel Ángel Borrego y Laureano Aguilar.
(organiza: Centro de Estudios Históricos Jerezanos)






sábado, 30 de noviembre de 2019

Las anécdotas sobre Jerez de Sebastián Marocho (II)


Decíamos que el libro de anécdotas jerezanas de finales del XVII y principios del XVIII se titula “Cosas notables ocurridas en Xerez de la Frontera desde 1647 a 1729”, que lo escribió Sebastián Marocho, que lo publicó el Ayuntamiento de Jerez en 1939, y que la transcripción y notas corrió a cargo del bibliófilo José Soto Molina. Señalábamos que se trata de un diario personal, sui generis, de un testigo directo, al parecer, de los hechos que se citan, con frecuencia muy crudos, de la vida de la ciudad a caballo entre el siglo XVII y el XVIII. Pero sigamos con la selección de anécdotas relacionadas con hechos notables extractados de los que Marocho cuenta y que a nosotros nos han parecido más curiosos.

Años 1665, 1666, 1668 y 1669: “Se hicieron los cuarteles del Tinte, que eran bodegas (1665). Se  hicieron las honras de Felipe IV, y estuvieron cuatro meses trabajando en el túmulo, que era magnífico. En este año murió Don Juan de Padilla, el Jetón, último poseedor del mayorazgo que hoy tienen los pobres de San Miguel, del cual son los Curas administradores (1666). Este año tituló el Marqués del Cuervo; le costó setenta mil pesos (1668). Este año fue el del jaramago y la paulilla; se trilló con trillos, se cogió mucho trigo. Fue año de morriña de yeguas de yeguas; no llovió hasta trece de enero; se sembró en polvo la sementera (1669)”.

Años de 1671, 1672, 1673: “Fue el huracán de Cádiz (1671). Se hizo la Librería y Sillería de Santo Domingo, por el padre Ojeda. Este año llovió tanto el día de Candelaria, que la gente que estaba en la Iglesia no se pudo ir a su casa, y en Santo Domingo dio el Prior de comer a cuantos estaban en la Iglesia (1672). Se echó por sí mismo al pozo de la Víbora Don Juan de la Cueva (1673)”.

Año 1674: “…trajeron a Jerez un marrano que pesó 430 libras; estuvo en las casas de Comedias. En este año fue cuando la Monja de la Concepción se salió con el Fraile Francisco y a los tres o cuatro días los cogieron en Utrera, y los desterraron. La Monja quedó en Utrera, donde se enamoró de ella un caballero y le hizo la merced entre puertas; parió, y el caballero, que era rico, probó que había profesado a la fuerza, y el Papa levantó el voto, y la Monja se casó con su amante”.

Año 1676: “Entró en el Gobierno del Reino, por haber cumplido los 14 años, Cario ll, y en las fiestas que hubo rejonearon cuatro Juanes: Don Juan Silverio Villavicencio, Don Juan Francisco de Mirabal, Don Juan de la Cerda Ponce de León, escudero de la casa de Medina-Celi, y Don Juan Veinti. Todos salieron con lucimiento, aunque al Don Juan Cerda Ponce de León lo sacó el toro del caballo y rodó; hizo su empeño con mucho brío”.

Año 1678: “Entró por Corregidor Don Gaspar de Barnuevo, Oidor de Sevilla. En este año se estrenó la cárcel, y valía una fanega de trigo ciento y ochenta reales, y la libra de pan diez Y ocho cuartos, y en medio de todo no moría mucha gente, porque había mucho dinero y venía mucho trigo de la mar”.

Año 1680: “Habiendo peste en Murcia y Cartagena, se cercó Jerez y se pusieron puertas para entrar y salir. Este año tuvo lugar la Congregación de la Beatas, junto a San Marcos”.

Año 1681: “En este año sucedió una cosa tan notable como verá el lector: Domingo Martín de Alcántara, Alférez de las Milicias de esta ciudad, insultó a Lorenzo Benítez, llamándole «Perro, Mulato». Querellóse el José Lorenzo Benítez y el Corregidor quiso que se retractara. Negóse Martín, siguióse la querella, y la Chancillería de Granada le condenó si no se retractaba (pues no probó lo que había dicho) a doscientos azotes, diez años de Galeras y a cinco mil ducados, pero que si se retractaba quedase libre. Notificáronle la sentencia y habiéndola oído, dijo que trajeran el borrico pues no se retractaba, que eso era contra su crédito. Se cumplió la sentencia, y en el primer pregón dijo al verdugo que de cada azote le sacara un hueso para que tuvieran que roer Benítez y sus parientes. Benítez se declaró por bueno, se dio a la estampa la ejecutoria de su nobleza y limpieza, y Domingo Martín murió sin arrepentirse de cuanto había dicho”.

Año de 1682: “Entró por Corregidor Don Pedro Legazo (27), que lo fue cerca de siete años. Hizo en su tiempo la Pescadería y Carnicería, y el ventanaje de la Cuna. En su tiempo hubo Langosta en tal abundancia que dio una orden para que los trabajadores de las viñas no fueran a las viñas sino a coger langosta. Se pagaba la libra a cinco cuartos, aun cuando no fuesen del término”.

Año 1684: “…siguieron las lluvias del año anterior y no cesaron hasta el día 9 de Febrero, de modo que llovió sin parar ochenta días. Este año Don Ambrosio de Espínola y Guzmán, Arzobispo de Sevilla, dio de limosna cien mil pesos que le prestó Don Juan de Austria, el cual los perdonó en su testamento, pues decía que estaban muy bien gastados. Este año Don Luis y Don Martín Riquelme, hermanos, Don Álvaro, Don Diego y Don Juan Dávila, mataron a carabinazos al Guarda mayor y a Malillo, porque estos decomisaron una carga de ropa que era de Don Martín Riquelme”.

Año de 1685: “Este año, el 12 de Julio, hubo eclipse total de sol; duró una hora poco más; se vieron todas las estrellas, y no se veía sino con luz. Empezó a las dos de la tarde. Este año, ahorcaron en el Puerto a Gerónimo de Mendoza, por haber matado al Corregidor del Puerto. Era Mendoza hidalgo muy bien nacido de Jerez. Este año, un carretonero que estaba retraído en la Veracruz, se descuidó y fue preso por el Guardia Mayor de Alcabalas y Millones Don Felipe de Villegas. El padre Barco (que no era sino Lombay) los alcanzó en la calle de Santa María, y los lió de tal modo, que carretonero y Guarda mayor los metió de nuevo en el Convento. Quiso castigar a Villegas, y le hizo quitar los calzones y lo azotaron donde los niños, y después lo raparon a panderetes”.

Año de 1689: Salieron dos Compañías de infantería para el Arache. Capitanes, Don Fernando el Santo y Don Jacinto Pacheco. Los cautivaron los moros, y para rescatarlos, por cien hombres se le dieron mil moros; los dos Capitanes murieron en África. Este año quemaron al Puto; yo lo vi y estaba toda la ciudad viendo este espectáculo”.

Año de 1691: “Se llamó el año de la Fruta, por la gran abundancia. Valía una canasta de ciruelas de las mejores seis cuartos. En este año vino un ciego a Jerez que predicaba de repente, según los asuntos que le daban, con tanto acierto, que era la admiración de los hombres más doctos. Le daban asuntos casi imposibles de probar y seguir, pero él en nada halló dificultad. Lo que sé decir es que a la Inquisición fue a parar, y después no se supo más de tal hombre”.
Año de 1694: “Entró de Corregidor Don Pedro de la Raeta y Colona, Oidor de Granada, que vino a los desórdenes que haa en Jerez de pesar carne, y prendió a los que la cortaban, y los caballeros huyeron y se metieron en la Victoria, y saa los mozos de los caballeros, y azotándolos los paseó por la Victoria, porque sabía que allí estaban sus amos.

Año de 1697: “Este año sacó el corregidor del Carmen al Alférez Don Gaspar de Gel ves, y lo mandó a Sevilla, donde lo ahorcaron, por haber escalado un convento de monjas. Un hermano suyo ofreció mil pesos por el indulto y no lo consiguió. En este año d. Martín de Mirabal mató al Escribano. En este año se dedicó la Iglesia de Belén”.