domingo, 10 de noviembre de 2019

El pendolista jerezano Francisco Villacorta (s. XVII).


En el Diccionario de calígrafos españoles, de Manuel Rico y Sinobas (Real Academia Española, Madrid, 1903), encontramos una referencia al pendolista jerezano Francisco Villacorta: "Villacorta (Francisco). Maestro pendolista que floreció en Jerez de la. Frontera muchos años del siglo XVII. Le citó como excelente tracista de la letra de su tiempo el Sr. Torio en su Arte de escribir (pag. 69). También menciona el nombre de este maestro el Sr. Zeballos en su obra publicada. en 1692, como de los antiguos de aquella centuria (Véase Zeballos)".

En el Diccionario biográfico y bibliográfico de calígrafos españoles, de Emilio Cotarelo (Madrid, 1913), hallamos estas elogiosas palabras: "1177. VILLACORTA (Francisco). Maestro y calígrafo insigne residente, a principios del siglo XVII, en Jerez de la Frontera. Menciónale entre los mejores que habían florecido algo antes de su tiempo el maestro Blas Antonio de Ceballos, en la pág. 69 de su libro de las Excelencias del arte de escribir. Igualmente le recuerda Diego Bueno en su Arte de escribir como uno de los "únicos y perfectos maestros que hay y ha habido en España", añadiendo que residía en. Xerez".

Pero no sabemos, por ahora, nada más de este afamado calígrafo jerezano.


El predicador temible: fray Diego de Cádiz en Jerez de la Frontera.



Leyendo el libro “El misionero capuchino. Compendio histórico de la vida del venerable siervo de Dios el M.R.P.Fr. Diego José de Cádiz, misionero apostólico de propaganda fide…” (Cádiz, 1811) caigo en la cuenta de lo triste que debía ser aquella época en que las creencias religiosas -en España la Ilustración no llegaría a las masas y a la burguesía de provincias hasta muy tarde- hacían las delicias y los miedos de legos y profanos.

El caso es que hacía poco más o menos 10 años que había muerto el furibundo predicador Diego José de Cádiz (1743-1801) cuando el fraile Serafín de Ardales (o Hardales) decidió biografiar al conocido personaje del algo lúgubre Cádiz dieciochesco.

Empecemos diciendo, de la mano de la biografía de Ardales, que la madre del “venerable” y “beato” fray Diego resulta que era de Jerez: “Sus Padres fueron Don Josef López Caamaño, Texeiro , Ulloa y Varcelal , natural de la Ciudad de Tuy, Reyno de Galicia, y Doña María Garci-Pérez de Rendón, de Burgos, Ocaña, Sarmiento, y Palomino., natural de la villa de Ubrique, Serranía de Ronda … oriunda de Xerez de la Frontera , y de los ilustres ganadores de aquella Ciudad , como de ello hizo memoria su buen fijo en la oración gratulatoria, que hizo á su Ilustre Ayuntamiento, quando le distinguieron con el honor de asociarle al número de sus individuos, enlazada con la Excelentísima Casa de Benavente

Se dice de él que, además de teología, sabía, como buen teócrata, de otras cuestiones como, por ejemplo, la entonces llamada “política civil”: Con igual erudición predicó al Real Cuerpo de Caballeros Maestrantes de Valencia sobre las obligaciones de un Caballero Christiano, y con la misma arengó a la de Ronda, y á las Ciudades de Córdoba, Écija, Xerez, y a las Universidades de Granada , Oviedo, Osuna y otras. Cuando habló a las Sociedades de Sevilla, Sanlúcar y Motril, se conoció cuanto sabía en la Política Civil, en la Agricultura, en la Medicina, en las tres nobles Artes de Arquitectura, Escultura y Pintura”. Sorprende su extrema militancia católica y su capacidad de predicar en cada rincón de Andalucía hablando pues un poco de todo, no solo de profecías, milagros, condenas, plegarias, etc.

Su capacidad persuasiva nos la cuenta el biógrafo cuando se refiere a la batalla campal que el fraile predicador dio contra los cómicos y contra el teatro: “En la Ciudad de Antequera predicando una tarde contra las comedias, hizo ver con tanta evidencia los abusos del teatro, y sus fatales consecuencias, que allí mismo le interrumpió el auditorio protestando aborrecerlas, y quitarlas del todo. Esto mismo se verificó aunque no en estos términos, sino por acuerdos formales de los Ayuntamientos, en las Ciudades de Granada, Sevilla, Córdoba, Málaga, Écija, Ronda, Jaén, Martos Murcia, Carmona, Cartagena, Xerez… y en algunos de estos Pueblos llegó á tanto el fervor, que echaron por tierra la casa donde se representaban”.

No cabe duda de que lo que el contundente verbo y férrea teatralidad sacra del fraile predicador causaba era pavor, conmoción, congoja, recogimiento y miedo… “Este conjunto de expresiones, y acciones excitó tanto que toda la Ciudad se puso en movimiento. Las Comunidades no solo de Religiosas, sino también de Religiosos, fue mucho lo que en aquella noche hicieron de oraciones, y ejercicios para aplacar a Dios. Los seglares confusos, llorosos , unos se fueron al Calvario , otros a sus casas, todos asustados se hicieron innumerables promesas, rogativas, confesiones generales, sin poder dar abasto á tanto en muchos días, habiendo sido el siguiente al de este suceso , como un Jueves Santo; las Iglesias llenas de gente, cerradas las tiendas y oficios, especialmente por la tarde que se formó la procesión de penitencia en la que iban casi todos los vecinos de la Ciudad, y el Apostólico Misionero corriendo de extremo á extremo, exhortando á penitencia con el Crucifijo en la mano: sus exhortaciones en estas ocasiones se reducían a una breve sentencia eficaz y concluyente proferida con notable ardor, y fuerza, las que siendo muy frecuentes, herían extraordinariamente. Esto mismo que repitió en Xerez, y en Estepa, causó los mas asombrosos efectos para bien de las almas…”.

Contra los delincuentes, asesinos y ladrones parece ser que el fraile tenía no ya buena mano, sino que les cambiaba la vida hacia el bien con solo hablarles, como le agradeció una vez el capitán general sr. Bucareli. Así, un día en Málaga, aunque estaba hablando sobre la doctrina cristiana de devolver bien por mal, empezó de pronto a hablar sobre el homicidio… “para contener a ciertas personas del auditorio, que intentaban a la primera ocasión oportuna, cometer tan horrendo atentado con unos sujetos de quienes no habían recibido daño alguno, y solo movidos contra ellos por ser Franceses, por la noticia que vino en aquellos días de la trágica muerte del Rey de Francia. Habiendo tenido tan favorables efectos, que arrepentidos desistieron. Este suceso se hizo público, porque algunos de los cómplices que oyeron al Padre se delataron al Ecxmo. Señor Capitán General, que lo era el Señor Bucareli, quien así lo refirió después, hablando del mucho fruto que producían los Sermones del P. Fr. Diego de Cádiz”. En nuestra ciudad, en Jerez, ocurrió que: “Aún fue más eficaz la moción que otro Sermón causó en cinco hombres , que estando predicando en la Plaza de Xerez se acercaron á oirle, más bien a hacer hora para emprender un robo de consideración, que por aprovecharse de la santa palabra, pero esta hizo en aquellos duros corazones, tanto y tan extraordinario efecto, que todos arrepentidos, y llorando sus enormes culpas pasaron al día siguiente a Capuchinos, buscaron al Padre Misionero, y confesaron con él, habiéndose retirado uno de ellos a un desierto, y otro tomado el hábito en cierta religión”.

Fray Diego tenía visiones y meditaba a veces sobre, por ejemplo, cómo era posible que el cuerpo del Señor Jesucristo estuviera en tantas partes, es decir, en tantos sagrarios de multitud de templos. Se “enagenó” en la meditación una vez y cuando despertó de ella vio… “en la pared del frente, en la que vio formado un hermoso viril, en su centro figurada la forma, una porción de ellas pequeñas esparcidas por la circunferencia , y que el rayo del Sol siendo uno solo, y terminándose á la forma mayor reflectaba á todas las otras…”. Después de esta experiencia apostó el fraile por una práctica religiosa ya entonces poco admitida como era el “jubileo de cuarenta horas” (“manifestar a su Magestad por espacio de cuarenta horas exponiéndolo a la pública veneración de los fieles, en memoria de las cuarenta horas, que realmente estuvo difunto en el sepulcro”). Hizo todo tipo de gestiones para avivar esa práctica hasta el punto de “se interesó con el Ecxmo. y Eminentísimo Señor Cardenal Delgado para que hiciese la súplica , (y aun se asegura formó las Preces) para que el mismo Santísimo Padre concediese un Breve a favor de los pobres jornaleros, para que volviendo de sus trabajos ya anochecido, y consiguientemente ya reservado el Santísimo ganasen las Indulgencias concedidas al Jubileo, visitando y orando un rato en la Iglesia en que por turno estuviese, o a su puerta si estaba cerrada…” En Jerez también hizo gestiones para que esta práctica de las cuarenta horas se avivase. De aquí vienen actualmente los rituales: “Real Congregación de Luz y Vela de Sevilla (@LuzyVelaSevilla). Parroquia de Santa Cruz. Promovemos y organizamos desde 1791 el Jubileo Circular de la XL Horas, exposición eucarística por turnos en 100 templos de la ciudad” (véase: https://twitter.com/luzyvelasevilla?lang=es)

Quizás tanto éxito por parte del fraile predicador, aparte de su reconocido extraordinario celo, fuera que movía a la compasión de los ricos y de las instituciones de la época a dar limosnas precisamente al calor de sus sermones en la calle o en los templos de las ciudades por donde deambulaba: “En el mismo Pueblo de Cádiz, se movió tanto a compasión un sujeto que le oyó predicar de la limosna, que en pocos días repartió á los pobres muchas talegas de plata … También por otro estilo fueron muchas veces socorridos los pobres , y era cuando los Ayuntamientos , y sujetos particulares en señal de gratitud le hacían algunas expresiones por sus sermones y pues como no se verificó jamás que tales dadivas admitiese, como entre otros muchos casos se vio en Xerez de la Frontera, y Rota resultaba el bien para los pobres, a quienes los dueños los repartían”. El Ayuntamiento de Xerez le quiso dar una vez algún estipendio por sus preocupaciones sociales, pero él no aceptó nunca, según el biógrafo, ninguna dádiva, diciendo que mejor lo tiren al estiércol o bien que pobres encontrarían en las calles quienes le traían el dinero.

Estaba muy preocupado por el rendimiento, la eficacia, los efectos prácticos en el rescate de almas pecadoras de sus predicaciones, así que una vez se le apareció Jesucristo al fraile… “y lleno de aflicción dijo a su Magestad: Señor ya no puedo con la Cruz, me hallo sin fuerzas para llevarla; pero al momento se le apareció el Señor en trage de Nazareno con la Cruz a cuestas, y al llegar cerca del Padre vió, que se iba su Magestad cayendo, se levantó para sostenerle, y este le dixo: Si no puedes con tu Cruz, para que quieres ayudarme á mi?”.

Otro día caminaba de Ubrique a Xerez y, seguro que pensando en la nueva fuerza de las ideas ilustradas recorriendo Europa, se le aparecieron tres bellas jóvenes: “se encuentra con tres jóvenes de muy elegante aspecto; pero pobremente vestidas, sosteniendo cada una con las dos manos una pesada losa sobre la cabeza y al apartarse para que pasarán le miraron todas con agrado , y la que iba delante le habló y dijo: Id con Dios hermano y cuidad de que este peso no nos oprima y de vestirnos mejor. Sorprendido quedó nuestro caminante, y mas cuando se sentó en aquel sitio a esperar a su compañero, y ni este las encontró, ni él las volvió a ver más. Eran los tres votos religiosos, según se le dio después la inteligencia hermosísimas virtudes en sí, pero afeadas por las relajaciones de los que las profesan, y oprimidas con el gran peso de la persecución de los libertinos é impíos contra las Religiones en toda la Europa

Más que peculiar era el mencionado fraile capuchino. En el trayecto contrario, de Xerez a Ubrique, iba caminando un día y su arriero le dijo: “Padre, mucho anda Vd.”, a lo que el venerable respondió: “Los Mulos Gallegos son fuertes”. Otra anécdota suya: “Comiendo en otra ocasión con otros sujetos pusieron unas pasas gorronas en la mesa, y preguntó a todos, ¿en qué se parecían aquellas a él. Nadie acertaba; y é dijo: en lo gorrón”. Por supuesto, hacía milagros: “Hallábase enfermo un niño con cierta carnosidad sobre los ojos, llevólo su madre al Convento para que el Padre Diego le dijese un Evangelio, le hizo la señal de la Cruz en la mejilla bajo el párpado inferior , le dijo un Evangelio y la carnosidad se disipó en el momento, y la Cruz se le quedó impresa; así fue visto de muchos en la Cartuja de Xerez donde trabajaba”. Otro ejemplo quitadolores: “Vivía en el Convento de Capuchinos de Xerez un religioso llamado Fr. Angel de León , padecía  un fuerte dolor de muelas., … para aliviarse de su dolencia [dio en] beber una poca de agua en la taza que actualmente servía al Siervo de Dios, lo hizo así y afirma que instantáneamente se le quitó [el dolor de muelas] y no le volvió más”.

También tenía cualidades proféticas, sobre todo para presagiar cosas malas, como cuándo una persona iba a morir. Si se enfadaba o se le contrariaba entonces sus temibles profecías se podían intensificar… “referir los trabajos, y castigos que anunció a varios Pueblos, y su cumplimiento. Habiéndose vuelto a abrir en Sevilla el Teatro, que á ruegos del Padre, y de su digno Arzobispo había estado cerrado algunos años, se representó en su apertura una Loa, que a juicio de todo hombre prudente fue una indecorosa sátira contra el Clero… Por este tiempo fue nuestro Venerable a predicar allí, y como el asunto era tan público, y escandaloso, habló en dos o tres sermones con su acostumbrado celo y fervor, tanto contra las representaciones como contra la insinuada composición: y en la última tarde que predicó a un numerosísimo concurso dijo estas palabras: Os habéis divertido a costa de los Sacerdotes de Dios, habéis abusado de su respetable traje (salía al Teatro uno vestido de hábito clerical) y en público habéis tirado a convencernos de venales de la sana y santa moral de Jesucristo (ofrecíanle limosna, y mudaba al punto de opinión ) pues en su nombre os digo , que días vendrán y no están lejos, en que busquéis despavoridos a los Sacerdotes y no los encontrareis, les llamareis a gritos, revolcándoos en vuestros lechos, y no os responderán… Tres años no pasaron sin que el cruel azote de la epidemia viniese sobre aquella Ciudad…”

Unos poco divertidos vaticinios que “profirió sobre Málaga, en su última misión se han cumplido muy a la letra. Y predicando en Xerez de la Frontera el año de mil y ochocientos, anunció los estragos que allí causó la epidemia con la claridad de estas palabras: Huiréis de vuestras casas, dejareis el pueblo, saldréis a los campos, y no hallareis sino cadáveres esparcidos por ellos, estas serán las espigas y frutos en que abundarán. Así fue, pues quizá en ningún Pueblo infestado morirían tantos en el campo como allí, ni sería más escasa la cosecha de granos, que en su campiña”. En Jerez los muertos por la llamada fiebre amarilla de 1800 fueron más de 5000 personas

Este oscuro hombre fue hecho beato por el papa León XIII el 22 de abril de 1894, cuando ya las ideas socialistas y anarquistas habían echado hondas raíces en las masas campesinas y obreras de toda Europa.

Lápida de Fco. Pacheco y Beatriz Miranda en Los Claustros de Santo Domingo (Jerez).


En las obras que están teniendo lugar en los Claustros de Santo Domingo ha aparecido una lápida de Francisco Pacheco y Beatriz Miranda. La periodista A. Cala nos lo cuenta en su cuidada crónica:
https://www.diariodejerez.es/jerez/sentido-Claustros_0_1401460383.html


Los historiadores M. Romero y J. Jiménez, en su monografía sobre los Claustros de Santo Domingo (Jerez, 2013, p. 102) citan: "Hay que señalar que esta capilla de la Oración en el Huerto fue enterramiento del caballero veinticuatro Francisco Pacheco Narváez y de su esposa Beatriz de Miranda, según se indicaba en una lauda , hoy desaparecida (187)". Efectivamente, en la nota 187 de esta obra de los dos mencionados historiadores se lee lo que aparece en la "Epigrafía xerezana" conservada en los fondos manuscritos de la Biblioteca Municipal:


Coinciden los textos de la lápida encontrada recientemente en Santo Domingo y la que aparece en la colección epigráfica xerezana, donde dice "renovose esta lápida..."

Bartolomé Gutiérrez cita a Francisco Pacheco Narváez en la lista de hijosdalgo que fueron a la guerra de Portugal: "Continuando sus leales servicios, nuestra Ciudad, dio para la guerra de Portugal la siguiente copia de Caballeros hijosdalgo que de esta Ciudad de Xerez de la Frontera ha de sacar y conducir el Sr. D. Juan de Ayala Manrique, Caballero del Orden de Calatrava, Corregidor y Capitán á Guerra de esta dicha Ciudad por S. M. y son los siguientes, que han de ir todos con sus armas y caballos propios..." (L. IV, cap. XII). Juan de Ayala Manrique fue corregidor de Jerez entre 1639 y 1641.


Foto al margen: portada de la capilla de la Oración en el Huerto (del libro de Romero Bejarano y Jiménez López de Eguileta sobre los claustros de Santo Domingo).



González Beltrán , en su conocida obra sobre los caballeros 24 de Jerez, aclara:


El historiador Esteban Rallón nos habla de un caballero 24º Francisco Pacheco como persona muy directamente implicada en la respuesta, de resistencia y oposición, de Xerez ante la propuesta comunera de la Junta de Ávila en 1520:


Rafael Barris, en su libro sobre la nobleza en el Convento de Santo Domingo, dice:






El libro sobre la melancolía impreso en Jerez en 1626.

No se habla de este librito ni en la "Historia general del libro y la cultura en Jerez de la Frontera" (R. Clavijo coord.), ni se le cita en el compendio bibliográfico de A. Palau ni en el libro de Antonio de Góngora sobre bibliografía sobre Jerez, ni en Xeritium. Complementos bibliográficos..., de José Rodríguez Carrión, ni tampoco se le cita en el libro de Mª Rosa Toribio sobre la biblioteca colegial. José Cebrián, en su obra "D. Luis de Luque y Leyva y sus imprentas. Contribución al estudio de la tipografía gaditana del s. XVIII", habla de Pedro Mancebo pero no cita su obra sobre la melancolía, impresa en Jerez en el primer tercio del s. XVII:



No obstante, sí hay noticias en la historiografía local acerca del caso. 

Parece ser que quien primero lo menciona es Joaquín Portillo, según nos dice Parada y Barreto en su Hombres ilustres de Jerez de la Frontera:

Luego, en la conocida obra de A. Rodríguez Moñino sobre la historia de la imprenta xerezana, hablando del impresor de la ciudad Fernando Rey, encontramos por fin una breve mención segura:






Por el momento no hemos encontrado ninguna edición on line de esta obrita de Pedro Mancebo, aunque los contenidos de esta obra son conocidos:


martes, 5 de noviembre de 2019

Video conferencias del Archivo Municipal y del Ateneo de Jerez.


Conferencias organizadas por el Ateneo de Jerez y el Archivo Municipal de Jerez en los ciclos “El espejo de la memoria” y “El documento del mes del Archivo Municipal de Jerez”:

Ponente
Título
acceso
José García Cabrera
La historia de la «Biblioteca de la Colegial de Jerez» a través de los fracasados intentos de convertirla en biblioteca pública (1837-1876)”

Juan Abellán Pérez
"Jerez de la Frontera a través de los documentos de los Reyes Católicos (1494-1501)"
Manuel Castellano Román
La tutela patrimonial de la Cartuja: investigación, protección, conservación y difusión
Miguel Ángel Barrones Buzón
La reforma agraria de la II República y del franquismo en Jerez
Mateo A. Páez García
Jerez en el Archivo General de Andalucía
Juan Abellán Pérez
Los documentos medievales del Archivo Municipal de Jerez
José Manuel Astillero Ramos
Caminos históricos, vías pecuarias y antigua toponimia del término municipal de Jerez
Ricarda López González
Memoria y Olvido. Artistas contemporáneos en el mundo rural
Paloma Sáiz de Bustamante
Amalio Sáiz de Bustamante. Apuntes sobre su vida y obra
Liliane Dahlman, Regla Prieto, Laureano Rodríguez y Domingo Beltrán
Mesa redonda sobre el archivo ducal de Medina Sidonia
José Manuel Moreno Arana
La casa barroca jerezana del siglo XVIII a través de los documentos
Manuel Ramírez López
1936. Jerez en guerra
Rafael Cruz Mariño
Las luchas de poder en Jerez de la Frontera durante el reinado de Enrique IV
Cristóbal Orellana Glez.
La huella del protestantismo en Jerez a través de los documentos del Archivo Municipal, ss. XIX y XX

Manuel Ruiz Romero
Miguel Primo de Rivera y Urquijo, alcalde de Jerez (1965-1971)

Fernando Lerdo de Tejada
La nobleza jerezana a través de los archivos diocesanos de Jerez y Sevilla
Juan Luis Sánchez Villanueva
El archivo del Ilustre Colegio de Abogados de Jerez de la Fra.
José Antonio Mingorance Ruiz
La religiosidad de los extranjeros en Jerez en el siglo XVI a través de sus testamentos






domingo, 3 de noviembre de 2019

La biblioteca de la colegial y la biblioteca municipal... sus historias, sus fragilidades (1837-1876)

Ciclo "El documento del mes del Archivo Municipal de Jerez"
2ª ponencia (autor: José García Cabrera) expuesta por C. Orellana



Para acceder a los documentos originales de la historia de la biblioteca colegial y biblioteca municipal:
https://www.jerez.es/webs_municipales/turismo_cultura_y_fiestas/servicios/archivo_municipal/el_documento_del_mes_del_archivo_municipal_de_jerez_2019_2020/

Ponencia en el Ateneo de Jerez:



L. Grandallana: una nota sobre la biblioteca de la Colegial a fines del XIX

Jerez mítico, la ciudad del ámbar líquido, según Makowiecki (1977).

   Estanislao Makowiecki, de nacionalidad polaca, fue un enamorado del vino de Jerez que nos relató con detalle sus ilusionados trabajos en favor de nuestros afamados caldos en una conferencia suya, sobre 1977 y publicada por la Junta Oficial de la Fiesta de la Vendimia, que llevó por título "El ámbar fósil y el ámbar vivo". En esa interesante conferencia aparece su historial de proyectos informativos, publicitarios, culturales, etc., en favor de nuestra internacionalmente reconocida industria vinícola:

   "He pronunciado bastantes conferencias en diversas ciudades polacas, he organizado degustaciones y exposiciones, he proyectado películas y he aparecido en programas de televisión, siempre con mi botella de jerez al lado. En 1974 he traído por vez primera a la Fiesta de la Vendimia de Jerez a reporteros de la Radio y la Televisión polaca. En 1975 y con la aprobación del Consejo Regulador, de acuerdo con el Comisario de la Fiesta de la Vendimia, D. Alberto Durán, hemos invitado al. Ministro Plenipotenciario de la República Popular de Polonia, D. Zygmunt Rut y a una misión oficial de la Televisión Polaca, compuesta por un director de programa, un cameraman y un ingeniero del sonido, que rodaron cerca de los 3.000 m. de película de 16 mm. Con este material se ha montado una docena de emisiones que pasaron a las antenas polacas como programa cultural, sin que a los Señores Exportadores de Jerez les haya costado nada. Otras más actividades están en proyecto. Y se pondrán en marcha, cuando el semáforo del Palacio del Vino dé la luz verde".

Efectivamente, en 25 de febrero de 1977 el industrial polaco Estanislao Makowiecki dio una curiosa conferencia en Jerez bajo el título "El ámbar fósil y el ámbar vivo":


Una conferencia cuyo meollo era descubrir, alentar, fortalecer, los caminos para el fomento de la exportación vinícola jerezana a Polonia. Makowiecki dijo entonces:
Del matrimonio Makowiecki hizo una reseña, donde queda mencionada esa conferencia, el periódico ABC en 13 de mayo de 1979:


sherry week 2019:
https://www.origenonline.es/index.php/2019/07/02/abiertas-las-inscripciones-para-la-international-sherry-week-2019/

-Sobre Gabriela Makowiecki:
https://webs.ucm.es/BUCM/blogs//Foliocomplutense/12278.php