viernes, 31 de enero de 2020

Muerte y excelsa ganadería caballar de Pedro Domecq (Jerez, 1921)

El 9 de febrero de 1921 moría en Jerez el célebre Pedro Domecq Núñez de Villavicencio (1869-1921), marqués de Casa Domecq por obra y gracia de una disposición de Su santidad Pío X en el año 1906 (aunque en el BOE no aparece ninguna referencia hasta el año 1959: https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1959/288/A15400-15400.pdf). Es este título de Marqués de Casa Domecq una concesión no del rey de España, sino del papa, por lo que su nobleza no proviene, como los demás títulos nobiliarios, de méritos o herencia reconocidos por el rey, sino de virtudes premiadas por el papa de Roma (véase llamativa disputa interna familiar por el uso del nombre del título en: https://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-supremo-permite-familiares-marques-domecq-seguir-utilizando-titulo-nobiliario-marca-20111031122759.html)

Este relevante personaje de la vida jerezana, a quien Blasco Ibáñez retrataría muy críticamente en la novela La bodega (véase: http://dbe.rah.es/biografias/53168/pedro-domecq-y-nunez-de-villavicencio) sería tan alabado como temido por la población, pues su riqueza y poder lo mismo podía inclinar la balanza hacia la obtención de su piedad como a la de su posible condena.



El caso es que en la Guía Oficial de Jerez del año 1921, con objeto de su fallecimiento, se le homenajeó espléndidamente en una nota de su editor Carlos Campoy y se acompañó la sonora alabanza de un pequeño reportaje gráfico sobre los magníficos ejemplares equinos que el marqués, aparte de sus -al parecer numerosas- obras de caridad mantenía en sus fabulosas cuadras. Aquí Campoy a lo mejor creyó, lo mismo que cuando los faraones egipcios se enterraban en sus pirámides y mausoleos, que los inestimables caballos -quizás como tesoro más preciado del enriquecido finado- podrían llevarle a la diestra de Dios más garbosamente. Pero creemos que merece la pena, por su interés para la historia de la ganadería caballar jerezana -cuya relevancia económica no ha sido debidamente estudiada hasta ahora-, dar a conocer esas fotografías, razón por la cual las adjuntamos aquí.