domingo, 31 de enero de 2021

Cristóbal Colón y Jerez de la Frontera.

Hace ya muchos años, en 1971,  más de 50 años atrás, publicó María Luisa Vázquez de Parga de Nájera (http://www.man.es/man/museo/historia/personal/personal-tecnico/vazquez-mluisa.html) una transcripción de un documento, que se conserva en el Archivo Municipal de Jerez, que se refiere al abastecimiento de trigo, por parte de proveedores jerezanos, para el segundo viaje de Cristóbal Colón a Indias, partiendo desde el puerto de Cádiz, en septiembre de 1493. Este documento inserto en las actas capitulares (pero ahora conservado en la sección Archivo Histórico Reservado), de sobra conocido y glosado por distintos historiadores, fechado en 12 de julio de 1503 y firmado por la reina Isabel I de Castilla, está encabezado por: “Devoto prior de Santo Domingo de Xerez. Yo vos mando que los setenta e nueve mill e ochocientos e sesenta maravedis que por otra mi cédula mandé a Martin de Salinas que vos diese para la paga de çierto pan que devo a çiertos vezinos de Xerez de la Frontera por que lo prestaron el año pasado de noventa e tres para hazer bizcocho para bastimento de las fustas que fueron por mi mandado el dicho año con el almirante don Christoval Colon a las Yndias, los dedes e paguedes en esta guisa…


Es decir, se trata de un abasto de 60,5 cahices de trigo, por valor de 79.860 marevedíes, hecho por varios jerezanos una década antes de la fecha del documento real. 60,5 cahices de trigo que serían unos 30.000 kilos de trigo aproximadamente, es decir un kilo de trigo aproximadamente a 2,50 maravedíes. No son muchos kilos si se tiene en cuenta que esta expedición pudieron ir más de 1.000 personas y 17 naves. Y además, en el documento se lee, al inicio del fº 2, que ya otros vecinos de Jerez habían prestado y recibido dinero por aporte de trigo para lo mismo. O sea, fueron más de 30.000 kilos de trigo los que salieron de Jerez para abastecer esta flota del almirante Colón. Llama mucho la atención un retraso de nada menos que diez años por parte de la reina en pagar a los jerezanos que aún no habían cobrado: “Proveído a Pedro Camacho de Villavicencio quatro mill e seysçientos e veynte maravedís por tres cahizes e medio que prestó para cumplimiento de diez cahizes por que los otros seys cahizes y medio le están pagados

Este Pedro Camacho de Villavicencio (el jerezano más rico de su tiempo según el historiador E. Ruiz Pilares: http://revistas.ucm.es/index.php/ELEM/article/view/38912) había cobrado ya 6,5 cahices de trigo que prestó, de los que no aparecen recogidos en esta contabilidad positiva del documento de 1503 de Isabel I (es decir, parece que en total el tal Pedro había "prestado" 10 cahices de trigo y que ahora se le abonan 3,5).

Hay muchas noticias curiosas (como las que da la escritora Isabel García-Pérez) entre los cronistas locales de la historia de Jerez acerca de nuestros vínculos con Cristóbal Colón y la conquista del continente americano, y uno de ellos es, al parecer, la portentosa "gloria" de haber sido un jerezano quien, en nombre del mismísimo Dios, se apropiara de aquellas paganas tierras ("tomó posesión por Jesucristo de aquel nuevo mundo" dice el texto reseñado por el historiador González Fariñas): “Fray Juan Infante, hijo de este Convento y Vicario que fue en el de Córdoba, Capellán de la Armada de Cristóbalo Colón para el descubrimiento de las Indias y visitador de aquellos Reinos por los Reyes Católicos, celebró su primera Misa en aquellas partes como consta de testimonio auténtico dado por Rodrigo Escobar S.Sno. de la misma expedidión año 1492: murió Martir estando diciendo Misa atravesado por una lanza que le tiró un pariente del Emperador. Su inscripción en el Claustro dice así: <<El celoso por la gloria del Crucificado Fray Juan Infante, Xerezano hijo de esta Casa, cuando el Capitán Colón caminando a las Indias toma posesión de ellas por los Católicos Reyes, él habiendo celebrado Misa tomando la Sagrada Eucaristía en sus manos y manifestando a las cuatro partes del mundo tomó posesión por Jesucristo de aquel nuevo mundo, maravillándose así el Almirante como los soldados de su gran celo>>”.


Sin embargo, no está claro que fuera este jerezano Juan Infante el fraile que primero dijera misa allí. Estas dudas nos las explica Diego I. Parada y Barreto en su obra Hombres ilustres de Jerez (obra publicada en 1878) : “FRAY JUAN INFANTE. Dicen las crónicas mercenarias que este benemérito regular, hijo de Jerez y de su convento de la observancia de redención de cautivos, fue á la conquista de las Indias con el gran Cristóbal Colon y fué el primero que llela religion de Cristo a aquellas apartadas tierras. El cronista Fr. Pedro de San Cecilio, escribió espresamente un libro para sostener esta primacía que los frailes de Sto. Domingo y S. Francisco han disputado largamente y al parecer con mayor y mas sobrado fundamento. No hemos tenido ocasión de ver el libro del P. San Cecilio, pero en su Crónica mercenaria, donde también aborda la cuestión, se apoya para sostenerlo en tradiciones americanas y en testimonios que dice existir en el Real Consejo de Indias y en los conventos mercenarios de Córdoba y de Jerez. Creemos que no se halle comprobado el hecho que las crónicas regulares aseguran y disputan relativamente a que concurrieran religiosos de órden alguna en el primer viaje de Colon y aun en el segundo, donde ya consta que fueron varios religiosos bajo la dirección del benedictino Juan Bruil, no parece que fueron ninguno de ellos pertenecientes al órden de la Merced”.


Veamos algunos detalles curiosos sobre Colón y Jerez
. La escritora jerezana Isabel García Pérez (http://memoriahistoricadejerez.blogspot.com/2020/09/colon-se-hospedo-en-jerez-en-el.html), en un artículo publicado en la prensa local, en 24-09-1927, dijo, basándose en documentos conservados en el propio convento de la Merced de Jerez, que Colón se hospedó en dicho convento. En El Guadalete de 22 de mayo de 1929 (http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/publicaciones/numeros_por_mes.cmd?idPublicacion=102110&anyo=1929) vemos una reproducción de un importante documento colombino que en su día se encontraba en el archivo jerezano de García-Pelayo (un documento del que ya hablaremos más tranquilamente en 1001 historias de Jerez). Un sacerdote de la Colegial de Jerez, llamado Baldomero Lorenzo Leal, publicó en Jerez en 1892 un curioso libro titulado “Cristóbal Colón y Alonso Sánchez o el primer descubrimiento del nuevo mundo”. En Jerez había una calle Colón, tras el convento de los Descalzos, la cual fue rotulada con ese nombre, según Agustín Muñoz, en 22 de abril de 1852 (punto 13º del orden del día). El archivero de Jerez Adolfo Rodríguez publicó un articulito en la revista del Ateneo de Jerez, en abril de 1927, sobre no ser Génova, según ciertos documentos, la patria chica de Colón. Los documentos arriba señalados sobre el abono de trigo prestado por los jerezanos los transcribió el archivero Agustín Muñoz en “Los jerezanos y el segundo viaje de Cristóbal Colón” (Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 12, 1888, pp. 425-432) (http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/boletin-de-la-real-academia-de-la-historia--1/html/025e598a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_94.html#I_122_). En Jerez existía el apellido Colón; lo llevaba por ejemplo el caballero jerezano del s. XVII D. Pedro González y Colón, al parecer autor de un manuscrito de historia de Jerez que podría hallarse en la Academia de la Historia (según T. García Figueras en Un siglo de historias e historiadores de Jerez…); y Bartolomé Gutiérrez dice que este Colón era descendiente del almirante (L. IV, p. 34). Por supuesto, González Gordon, en su historia del vino de Jerez, no deja de señalar: “Descubiertas las Indias Occidentales y habiéndose organizado en nuestra bahía la segunda y tercera expedición de Colón a aquellas tierras, es probable que también se dirigiera allí la exportación de nuestros vinos, aunque es de suponer que, dadas las dificultades de transporte en aquellos tiempos, esta exportación no compensaría ni con mucho la que dejaba de hacerse a los países más cercanos de Europa”.