jueves, 9 de junio de 2016

Conclusión del Día de los Archivos en Jerez (2016)


Con una excelente ponencia sobre la historia del ferrocarril en Jerez y sobre la conversión de la línea férrea Jerez-Almargen en camino natural, el Dr. Juan Rincón (US), disertó ayer jueves en el Ateneo de Jerez sobre este capítulo de la historia de Jerez tan importante: el ferrocarril de la Sierra.


Me llamó la atención el hecho histórico, que no conocía con claridad, de que la razón principal de la construcción de esa línea era de carácter militar, es decir, se trataba de unir las bases navales de Cartagena y de La Carraca por una vía férrea capaz de transportar soldados, municiones, armas, suministros militares varios, etc., sin correr el peligro de exponer esos materiales a ser transportados por mar.

El ponente dejó claras, con apoyo documental sobrado, cosas como que el autor de la Estación de Ferrocarril de Jerez no es, tal como cree la mayoría, el arquitecto Aníbal González, sino el ingeniero Leonardo Nieva (aunque hay quien señala al ingeniero Francisco Castellón)



Juan Rincón mencionó algunos documentos fotográficos que el Archivo Municipal de Jerez conserva relacionados con la vía Jerez-Almargen y, en general, presentó una narración de los hechos muy minuciosamente amparada en los numerosos testimonios que sobre la historia del ferrocaril de Jerez se conservan en distintos centros documentales.

Asistieron al acto personas pertenecientes a asociaciones de ferroviarios, las cuales aportaron también anécdotas muy jugosas acerca, por ejemplo, del tramo Jerez-Arcos, el cual estuvo en funcionamiento en los años 60 con motivo de la actividad de la azucarera de Jédula.

Interesante acto final del Día Internacional de los Archivos en Jerez que dejó buen sabor de boca y ganas de saber más aún sobre el apasionante proyecto que fue el ferrocarril Jerez-Villamartín-Almargen. Terminó con éxito, por tanto, la celebración del Día Internacional de los Archivos en Jerez:
http://www.diariodejerez.es/article/ocio/2303732/los/archivos/cierran/con/exito/sus/actos/conmemorativos.html

Día de los archivos, un día de Historia, pero también de futuro (Jerez, 9 de junio de 2016).


La historia o, mejor dicho, la historiografía, es una herramienta que usamos para mejorar el presente y el futuro. También cabe el diletantismo y la mera curiosidad memorística, claro, pero lo suyo, lo deseable, lo útil, lo científico, es concebir el mundo de la historia y de la historiografía como una manera de aprender del pasado para mejorar, si es posible, el presente. En Jerez seguimos intentando facilitar el acercamiento de todos y de todas a los documentos en los cuales la institución municipal, y otras (como, por ejemplo, la notarial), dejó escritas algunas páginas importantes -como puede comprobarse en su rica colección de actas capitulares-  para conocer nuestro pasado.

Ayer miércoles el medievalista Juan Abellán, presentado por el también medievalista Miguel Ángel Borrego, explicó en Jerez su notable trabajo:
 Fuentes Históricas Jerezanas: Documentos de los Reyes Católicos (1489-1490)

Habló Juan Abellán de la composición (actas capitulares, documentos sobre Jerez en el portal de archivos españoles -por ejemplo: Registro General del Sello-, etc.) de su colección diplomática, un corpus de, para el reinado de los Reyes Católicos, unos 600 documentos transcritos en un total de unas 1500 páginas. Mencionó diversos pasajes de la historia del conflicto con Granada: ventas prohibidas (si tenían como destino Granada) de productos como el trigo o los caballos, participación de jerezanos en la construcción de Santa Fe, importancia de Jerez en la primera fase de la conquista de Granada, etc. Luego habló, entre otras cosas, del mundo cotidiano del Jerez del siglo XV, poniendo muchos ejemplos sobre, por citar dos casos, los malos tratos a las mujeres y los asesinatos de mujeres por causa de adulterio; señalando que para poder comprender esas extremas circunstancias hay que ponerse en el contexto de aquella época. Las cartas de dotes y arras, señaló, es uno de los caminos importantes para conocer el papel que las mujeres jugaron en aquella sociedad. Y animó a los jóvenes investigadores a que realicen trabajos de historia medieval sobre este ámbito tan poco frecuentado por los estudios históricos.

martes, 7 de junio de 2016

Día Internacional de los Archivos (Jerez, 2016)-

Programación municipaldel Día de los Archivos:
Siguen adelante los actos, mañana jueves es el día central, de la celebración internacional que valora y da a conocer el mundo de los archivos. En Jerez:



domingo, 5 de junio de 2016

Jerez en la revista "Gente conocida", de Eduardo de Ory, en 31 de marzo de 1938


El franquismo no desaprovechó ni un milímetro de tiempo y de espacio para ensalzar la ‘santa cruzada’ contra la IIª República. Justificar un golpe de estado militar, que iba a quedar fundado no solamente sobre una guerra sino también por una masacre de dimensiones sobrehumanas, requería apisonar la mente del pueblo con consignas claras, caudillescas, castrenses, mesiánicas. Franco, caudillo de España por la gracia de Dios, iba a convertirse en el alfa y omega de este país a base de mucha propaganda… como la que, en Jerez, derramó la revista “Gente conocida” por ejemplo un 31 de marzo de 1938:

Una buena y completa reseña de la gaditana revista Gente conocida se encuentra en la web:

Es interesante el nº de 31 de marzo de 1938 dedicado a Jerez: 


En este número encontramos sendos piropos a las nuevas autoridades franquistas en Jerez, como a Juan José del Junco y Reyes, alcalde, y a destacadas personalidades del régimen a dos años vista del golpe militar: Tomás García Figueras, alto oficial en Marruecos, Pedro Gutiérrez de Quijano, ex-presidente del Gremio de Cosecheros de Vinos, etc.:


En la revistita se ensalza también al general Primo de Rivera, así como a la Feria de Jerez, el escudo de la ciudad, algunos monumentos religiosos, etc.


Las bodegas, el negocio del vino, también son mencionadas en este número de "Gente conocida":


Una calle en Jerez dedicada al general Francisco Franco, la que desde el siglo XVI fue siempre c/ Corredera:


Y, cómo no, una arenga directa, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y Jerez se puso del lado de los RR.CC. en su día, a favor de la cruzada contra "los designios moscovitas" del momento:


Lo más interesante de este número de Gente conocida dedicado a Jerez es quizás la epopéyica descripción que de Jerez se hace sobre todo en los aspectos educativos, social, benéfico y sanitario... dejando entrever un estado de cosas muy duro en el que la Falange, el Ayuntamiento, la iglesia católica y la burguesía de las damas caritativas intentarían, quizás, paliar en alguna medida los peores efectos de la devastación que el golpe militar provocó.

El ejemplar completo en:

lunes, 30 de mayo de 2016

Realzar la memoria democrática de Jerez, no marginarla.

Afortunadamente, en Cádiz se acaba de aprobar, aparte de otras importantes iniciativas sobre memoria histórica, una moción de pleno -apoyada por el PSOE y el partido gobernante- por la que su Ayuntamiento se adhiere a la llamada querella argentina, es decir, una denuncia internacional -ya que la justicia española, de orden del gobierno, quiere eximirse del caso- por la que se insta al estado español a que no mire a otro lado respecto a las muchas decenas de miles de españoles y españolas que aún yacen en cunetas, descampados, cruces de caminos, hoyancas y fosas comunes mientras personas como Queipo de Llano duermen dulcemente, en este caso el sueño de los injustos, pero con todos los honores, en la más importante basílica de la capital de Andalucía.

En Jerez mataron, que sepamos documentadamente, a casi 400 personas, aunque todos creemos que fueron bastantes más. Entre otros asesinatos, el comandante Arizón Mejías dio su visto bueno, o muy probablemente una orden concreta y expresa, de fusilar vilmente a 17 concejales y al alcalde Antonio Oliver Villanueva. La masacre, un crimen de lesa humanidad que aún no ha sido juzgado por nadie y que dejó muy honda huella en Jerez, no puede ser olvidada por varias razones. La primera de ellas, y la principal, porque si olvidamos y pasamos página recurriendo a la no objetiva teoría de que “los dos bandos” tenían culpa, entonces la dignidad humana de las víctimas y sus descendientes, y también nuestra propia dignidad humana, sería nada, una peligrosa nada donde la puerta de la posible repetición de los hechos quedaría abierta. Que la justicia no actúe, que el estado español mire para otro lado, es un peligro y una indignidad muy hiriente.

Pienso que en nuestra ciudad, como ha señalado numerosas veces la Plataforma por la Memoria Democrática de Jerez, es necesario avanzar muchísimo más [y muchísimo más rápido] en lo que se refiere a memoria histórica. Concretamente se podrían hacer, entre otras cosas, las siguientes: 1º) una Oficina Municipal de Memoria Democrática, 2º) una denuncia ante los juzgados, con el apoyo decidido de la alcaldesa de Jerez y su equipo de gobierno, para que se busquen los cuerpos de los fusilados en Jerez y de adhesión a la llamada querella argentina, 3º) una instrucción rápida y eficaz de los expedientes de derogación de honores y distinciones a las personalidades del franquismo que aún gozan –según los documentos municipales de la época– de aquellas insignias que en su día Jerez les concedió, 4º) inmediata retirada de símbolos y nombres franquistas del viario de Jerez que aún subsisten, 5º) constitución, aparte de esa oficina municipal mencionada, de un Consejo Local de Memoria Democrática, 6º) colocación de un monumento digno, visible, céntrico, de homenaje a las víctimas del franquismo y a los valores democráticos, y no ese monolito arrinconado que está en la Alameda Vieja, 7º) que el Ayuntamiento acuda al Registro Civil de Jerez a solicitar la inscripción de aquellos a quienes se les aplicó el 'bando de guerra' y así consta documentalmente.

Por justicia, por dignidad, por compromiso con los valores democráticos, por sentido de la libertad y la solidaridad humanas, y no solamente por defender el modelo de estado de la República que Franco abatió a tiros, es necesario en Jerez realzar la memoria histórica, no marginarla. Quitar a Pemán del Villamarta era una medida necesaria, pero insuficiente.

El cura loco que pensó descubrir Tartessos al pie del cerro de la Bola (Jerez, 1923).


Había una vez un indescriptible hombre llamado Ventura Fernández López, presbítero. Había nacido en 1866 en un pueblo remoto de Santander, llamado Bárcena de pie de Concha, al sur de Torrelavega. Recientemente, inspirándose en la curiosa vida de este sacerdote, el joven escritor Mancus Polvoranca ha escrito la no menos curiosa novela de misterio “La gran pirámide invertida de Toledo. Una aproximación razonada y heterodoxa al mito, según las aportaciones y estudios de don Ventura F. López Enigmas, misteriosos e inexplicables”. El autor de esta novela la promociona así: “Toledo, año 1924. Un extraño hallazgo pone al padre Ventura tras la pista de un misterio que se cierne sobre la ciudad, quién sabe si desde el principio de los tiempos. Un secreto que podría hacer cambiar la historia del mundo y la de este excéntrico sacerdote, aficionado a la arqueología y a todo lo que tenga que ver con lo insólito… Misterio, emoción e intriga en un Toledo mágico, enigmático y apasionante, de la mano del inolvidable padre Ventura”:

Imagen en el mensaje

Efectivamente, el personaje real Ventura Fernández López vivió en Toledo mucho tiempo y firmó algunos trabajos con el extraño pseudónimo Venzel Prouta. Y estando en la capital de los visigodos excavó algunas cosas como, por ejemplo, los restos del circo romano en 1915. En Toledo se le conocía popularmente como ‘el cura loco’. Desarrolló su actividad literaria en varios géneros, como el ensayo, la novela, el teatro o la poesía. En una web de escritores cántabros se nos informa del conjunto de sus obras: “las novelas “El filibustero” (1893) y “Los niñongos” (Toledo, 1898). Los sonetos “Teologales” (Madrid, 1895), el poema “Un sueño” (1897), el canto épico “La Rota” (Toledo, 1901), el ascético “Práctica de la vida espiritual” (1902), el drama “Don Quijote y su escuela” (1905), el estudio “Homenaje a Toledo con motivo de la transición de los restos de Garcilaso de la Vega” (Toledo, 1900), y otras obras como “Apuntes de arqueología y bellas artes”, etc.

Jesús Cobo, en su documentado artículo “Elogio de la locura y menosprecio de la necedad (Necedad y locura en don Ventura F. López)”, revista Archivo Secreto, nº 6 (2015), pp. 198-227, nos ofrece del padre Ventura una rigurosa biografía, accesible on line, donde también nos explica que en Toledo nuestro personaje era conocido como “el cura loco” por su apasionado y singular carácter, además de por su dedicación a la resolución de misterios arqueológicos, visitas a cuevas, búsqueda de tesoros y antigüedades, etc. Algo así como un Indiana Jones español de principios del siglo XX. Dice de él: “En todos los niveles sociales tuvo amigos y enemigos; todos se burlaron de él y a todos consiguió irritar. Como la anguila: nadie —salvo su propia enfermedad— fue capaz de agarrarlo. Una libertad indómita e irreprimibles anhelos de notoriedad: mala mezcla”.

Jesús Cobo nos informa de algunos hilos que relacionan al padre Ventura con Jerez y Cádiz: “Es posible que la relación con los ‘guzmanes’ de Jerez de la Frontera, que ignoro dónde y cómo se había establecido, le animase a solicitar el reingreso en el profesorado de enseñanza media, pretendiendo la plaza del instituto de Cádiz, que le fue concedida por Real orden del 23 de mayo de 1923. Ya en Cádiz, fue nombrado igualmente profesor de las escuelas normales del magisterio. Tengo muy pocos datos de este periodo de su vida. En su breve opúsculo El templo de Melkart en Toledo, alude a excavaciones suyas en la bahía de Cádiz, en busca de restos fenicios y tartésicos en la desembocadura del río Guadalete. Dice haber encontrado “entre Jerez y Puerto de Santa María uno de los ex votos” que se ofrecían a Melkart, “un aerolito en forma de cabeza de carnero”, que regaló al museo Vaticano. Sus peculiaridades le hicieron enfrentarse al obispo de Cádiz, don Marcial López Criado, y dieron lugar a la instrucción de un expediente disciplinario que se resolvió con su separación definitiva del profesorado en julio de 1926. Don Ventura achacaba la pérdida de su cátedra a la incomprensión que había suscitado su regalo del aerolito”. ‘El cura loco’ escribió una novelita sobre don Quijote, en 1922, dedicada precisamente a Pedro Nolasco González de Soto, Marqués de Torre Soto, “mentor de altas empresas en Jerez de la Frontera” (según la dedicatoria).

 
Y en la Gaceta de Madrid de 27 de julio de 1923 encontramos la autorización legal de las excavaciones que Ventura Fernández quería hacer en “La Bola” de conformidad con la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades “y lugar que en el croquis que a la instancia acompaña se designa”, siendo el dueño de los terrenos donde se excavó D. José Ramón Aparicio, probablemente el mismo que levantara en 1936 una barriada obrera en Picadueña. La autorización tiene el visto bueno de Joaquín Salvatella, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes en ese momento. Hemos comprobado que, lógicamente, también el permiso mencionado, por Real Orden de 18 de julio de 1923, queda mencionado en una Memoria de la Secretaría de la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades. También aparece la autorización dada a Jorge Bonsor -que por aquella época andaba con Schulten en Doñana- para excavar en Jerez, en “Cerro de la Fantasía o Peñón de Benajú” (Real Orden de 2 de junio de 1922).
 
Imagen en el mensaje

Pues bien, en 2/12/1923 publica nuestro Ventura F. López en la primera página de El Guadalete un articulito titulado “Vuelta al Tartesos”, en 5/12/1923 otro titulado “El alma del Tarteso” y en 7/12/1923 uno más bajo el nombre “En pleno Tarteso” (este último citado por Diego Ruiz Mata en “El poblado orientalizante del Castillo de Doña Blanca…”, Rev. Hª del Puerto Sª María, nº 1, 1998, pp. 9-24). En el primero señala que él no ha olvidado su búsqueda de la ciudad de Tartessos y que estaba esperando a que Schulten se pronunciara sobre sus prospecciones en Doñana (“ha tenido la honradez de confesar que no ha descubierto nada”). Añade que vino un catedrático de prehistoria –no cita el nombre– a comprobar su enfoque sobre la cuestión de Tartessos en el cerro de la Bola, corroborándolo. Señala que fueron los griegos quienes reconstruyeron la ciudad de Tartessos en Doña Blanca. En el segundo, muy literariamente, se refiere el padre Ventura a unas extrañas voces fantasmales que una pastorcilla de los alrededores del Castillo de Doña Banca oía procedentes de “la voz mágica del Tarteso”… y dice que él quiere descubrir los misterios de la mítica ciudad y atraer “al encanto de ellos esa nube de turistas que otean por el mundo impresiones nuevas, siempre henchidos de ilusiones, siempre anhelantes…”. Y en el tercer artículo el peculiar padre Ventura repite que la ciudad de Tartessos está bajo los restos griegos que están bajo los restos romanos, rematando sus escuetas referencias con esto: “Nuestro guía por fin, que lleva toda la vida cultivando aquellos terrenos, nos habla de jáquimas de caballos y ajorcas de oro en ellos encontradas que tiempo ha que vendió a anticuarios y chamarileros”.

 
Ventura F. López, que mencionó al jerezano general Primo de Rivera en uno de esos artículos de El Guadalete que hemos comentado (“si la instancia que hacemos al ilustre Presidente del Directorio Militar, tan enamorado de su pueblo, merece que se consigne alguna cantidad en el próximo presupuesto…”) no lograría que el mundo científico centrara su atención en el enclave de Doña Blanca. Luego vendrían otras muchas cosas relacionadas con Tartessos; una de ellas de la mano del general Franco, como fue el muy llamativo Decreto 3383/1973, de 21 de diciembre, por el que se declaraban de utilidad pública, a efectos de expropiación forzosa, diversos yacimientos arqueológicos de excepcional importancia para el conocimiento del reino de Tartessos, en el bajo Guadalquivir (BOE de 16/01/1974), y por el cual poco conocido decreto el yacimiento de Asta Regia debió quedar expropiado -según se señala en él- a favor del estado español conforme al artº 10 de la Ley de Expropiación Forzosa de 16/12/1954.