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domingo, 2 de abril de 2017

Nombramiento real de Gonzalo Pérez de Gallegos como caballero 24º de Xerez (1530)



Por quanto por parte de vos Gonçalo Pérez de Gallegos vesino de la ciudad de Xeres de la Frontera me fue fecha relación que a causa de / avernos llamado a la corona e averla rresumido conforme a las leyes e prematicas de estos reynos no podeis tener ni usar de / ofiçio real nin público e me suplicastes e pedistes por merçed que porque Gonçalo Pérez de Gallegos vuestro padre nuestro veynte e quatro de la dicha / ciudad os quiere renunciar el dicho ofiçio mandase dispensar con vos para que non embargante lo susodicho le pudiesedes te- / ner e usar o como la mi merçed fuese. E yo por contemplación del infante don Luis mi muy caro e muy amado her- / mano que me lo enbio a pedir con grand instancia e acatando vuestros servicios tovelo por bien, por ende por la presente dispenso con / vos para que podáis tener e poseer e usar el dicho ofiçio de veynte e quatro de la dicha ciudad quel dicho vuestro padre vos re- / nunçiare non enbargante que os ayais llamado a la corona e la ayais resumido, non enbargante que las quales leyes e / prematicas destos reinos que en contrario aya las quales doy por ningunas e de ningund valor y efecto en tanto / _esto quedando en su fuerça e vigor para en lo demás. E por esta mi çédula mando a los del nuestro Consejo ____ e / oidores de las nuestras audiencias, alcaldes, alguaçiles de la nuestra casa e corte e chançillería e a todos los corregidores, asistentes gover- / nadores, merinos, prebostes e otras justiçias e jueçes qualesquier de todas las ciudades, villas e lugares de los / nuestros reinos e señoríos asi a los que agora son como a los que serán de aquí adelante que vos guarden e cumplan e ha- / gan guardar e cumplir esta mi çédula e lo en ella contenido. E contra ella vos vayan ni pasen ni consentir (¿) ni pasar / en tiempo alguno ni por alguna manera so pena de la mi merçed e de diez mil maravedíes para la nuestra cámara e cada uno / que lo contrario hiçiere. Fecha en la villa de Madrid a catorce días del mes de junio de quinientos e treinta / años

Yo la Reyna.

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En esta transcripción que ofrezco de este documento de 1530 -hallado en la red- se lee cómo la reina Isabel de Portugal, esposa de Carlos I, nombra caballero 24º de Jerez a Gonzalo Pérez de Gallegos, hijo de Gonzalo Pérez de Gallegos. Y lo hace la reina a pesar de "habernos llamado a la corona e haberla resumido"; es decir, Gonzalo Pérez de Gallegos no podía, en principio, según las leyes vigentes, usar de ningún oficio público porque había incumplido algún importante precepto -que no he logrado saber con exactitud-. Pero recurre al hermano de la reina, el infante don Luis, y obtiene a su través el beneplácito real, logrando así el permiso necesario para que su padre pudiera renunciar en él el ejercicio de dicho oficio de caballero 24º en el concejo de Jerez.

Este Gonzalo Pérez de Gallegos que obtiene la veinticuatría en 1530 heredada de su padre debía ser hijo del famoso y legendario (según H. Sancho) personaje jerezano al que se refiere Parada y Barreto en su obra Hombres ilustres de Jerez de la Frontera, págs. 342-349, ya que ahí se lee: "Era noble por nacimiento y descendiente de los primeros pobladores de Jerez y á la sazón hijo primogénito de una de las casas mas ricas y opulentas de la ciudad. Su padre Gonzalo Pérez era veinticuatro de la población, y en 1518 hizo renuncia de este puesto en su hijo, muriendo poco después. Habíase señalado en la ciudad por su genio atrevido y su espedita decisión, siendo uno de los que en valor y temple de armas habían competido entre los principales caballeros. Gonzalo Pérez heredó el carácter é intrepidez de su mismo padre y logró hacerse mas famoso que él".

Es decir, tendríamos un Gonzalo Pérez de Gallegos que da la venticuatría a su hijo el famoso Gonzalo Pérez de Gallegos en 1518, y nuestro Gonzalo Pérez de Gallegos que la recibe en 1530 después de sus quijotescas aventuras en el norte de África, las cuales, al parecer, están testimoniadas por personas de la época... aunque al leer estos textos uno piense que están cuajados en una literatura más que propensa a enaltecer el valor militar, o simplemente pendenciero, de una persona que luego podría obtener por ello alguna prebenda de tipo administrativo, castrense, etc. Diego Ignacio Parada y Barreto, en su libro Hombres ilustres de la ciudad de Jerez de la Frontera (Jerez: Imp. del Guadalete, 1878, pp. 342 y ss.) nos habla de ese episodio del desafiante Gonzalo Pérez de Gallegos en Arcila:

<<En 1526 hallándose sitiada por los moros la plaza de Árcila, en África, que era de los portugueses, Gonzalo Pérez que andaba córceando con sus naves, acudió al socorro de la ciudad y contribuyó á salvar la población, hecho que el rey de Portugal lo agradeció infinito, remitiéndole directamente una carta particular en que así se lo manifestaba. A este suceso le acompañaron varios jerezanos y entre otros sus amigos Martin Dávila y Charles de Valera, quienes tomaron parte en uno de los sucesos que más estendieron el nombre y la fama de Gonzalo Pérez. Ocurrió, que hallándose en la misma Arcila concertaron un desafio con tres arrogantes moros llamados Bengalí, Ebuhema y Benhalla, y los tres jerezanos esperaron hasta cinco meses el cumplimiento de su palabra: pasado este tiempo se volvieron á Jerez, y los moros entonces remitieron un nuevo cartel provocativo. El asunto se hizo público á todo el mundo y el emperador espidió un decreto para cortar el lance, decreto que evitó la vuelta á Arcila de Martin Dávila y Valera, pero no de Gonzalo Pérez, que hallándose en el mar con un galeón y dos pataches suyos, acudió inmediatamente á África y allí concertó nuevamente el desafio, pero no consiguió tampoco el que acudieran sus contrarios á realizarlo. El P. Rallón en su historia de Jerez inserta un certificado del que era entonces gobernador de Arcila, que al mismo tiempo que dá una idea del resultado de este suceso, manifiesta otros hechos y servicios de Gonzalo Pérez, y alguna de sus hazañas personales. Dice así:


«Antonio de Silveira, capitán y gobernador de la villa de Arcila, por el rey mi señor, digo que es verdad y hago saber á todos los que la presente vieren, como en 20 dias del mes de Octubre del año pasado de 1526 años, llegó á esta villa Gonzalo Pérez de Gallegos, y me dijo que era venido á cumplir un desafío que él y Martin Dávila y Charles de Valera, caballeros de Xerez de la Frontera, habían convenido con tres moros: los cuales Martin Dávila y Charles de Valera, por no poder venir, por mandado del Emperador, no estaban con él; y me pidió le diese mi alfaque, que fuese á Alcazarquivir con sus cartas á notificar á los moros del desafío, como era venido y estaba pronto á cumplir lo prometido, a pesar de lo mucho que ellos se habían demorado: que si querían que el lance fuese adelante con tres por tres, él tomaría dos compañeros de esta villa en lugar de los dos que no habían podido pasar; y que si habían por bien de combatir uno á uno, el dicho Gonzalo Pérez pelearía con el primero y en venciendo haría campo con el segundo y en este orden con el tercero: que ellos escogiesen las armas y él escogería el campo. Yo fui contento y á mi escribano dicté una carta como arriba está relatado, y la mandé por mi alfaque á el alcaide de Alcazarquivir, y por mas abundamiento yo de mi parte le escribí otra: sobre lo cual pasaron de una á otra parte varias contestaciones y después de esto vino á esta villa un caballero moro que se llamaba Hamete Bengalí y trajo del alcaide de Alcazarquivir carta autorizada para que concertase el desafío. Y delante de mí, el dicho Gonzalo Pérez señaló por campo una de las Talanqueras de esta villa, que el moro rehusó porque quería campo más largo, y después señaló otro terreno que está entre el río dulce y la villa á un cuarto de legua del campo llano, con condición de que la caballería mora se estuviese de la otra parte del rio, y la mía arrimada á los muros de la villa. Por último, respondió el moro que le placía y que si dentro de cinco días no venía nadie á combatir con él, el dicho Gonzalo Pérez podía irse donde quisiere y proclamar el campo por suyo. Concluido esto, sucedió que antes de los cinco días, vino un tropel de moros á embestir las talanqueras y el dicho Gonzalo Pérez mató en ella á uno de los moros desafiados, que no se atrevió á venir solo al sitio del señalamiento, y pasados los cinco días, viendo yo que nadie parecía, metí en el campo á Gonzalo Pérez con las armas de convenio, haciendo los autos acostumbrados en semejantes casos, y allí le hice esperar hasta que la noche vino y le di el campo por vencido. Y por cuanto el dicho Gonzalo Pérez cumplió como caballero valeroso y estuvo en esta villa dos meses, donde se halló conmigo en otros muchos negocios de sustancia, manifestando su valor en otro combate que tuvo con un caballero moro, á quien mató en las barbas del mismo rey de Fez, con gravísimo peligro de perder la libertad cuando no la vida, le mandé pasar esta certificación firmada de mí. Y yo Tristán López, Camarero del señor capitán, la escribí, y pasó en 8 de este mes de Marzo de 1527—Antonio Silveira,—Tristán López.» >>

Y también nos da cuenta de esta curiosa historia el historiador jerezano Joaquín Portillo, el cual, en su obra Noches Jerezanas (Jerez: Imp. de Juan Malén, 1839, tomo I, pp.121 y ss.)

<<Estando sobre Arcila en África sirviendo al rey con la demás gente de Jerez que allí había  (y no  tenía aún 20 años de edad) fue con 400 hombres pagados por él al socorro que pidió el conde de Redondo: hizo cosas muy señaladas, y entre varias, fue famosísima la de los tres moros que pidieron desafío, y por no poder ir los dos compañeros suyos por el impedimento que de real orden del señor don Carlos V. había, se determinó solo á salir con ellos, y mató al primer moro en las talanqueras de Arcila, al segundo en las vallas de Mazalquivir, y el tercero no quiso pelear. Todo lo vio el rey moro de Fez, quien se admiró de tan heroico valor. Temiendo por este hecho el enojo del rey, se pasó con los infantes de Portugal  á aquel reyno, donde con el favor de ellos y la interposición de Mr. de Larcio, dio real cédula de perdón su cesárea Magestad en 11 de mayo de 1527. Por esta causa dicen comúnmente en Jerez, que los escudos de armas de sus casas los pintan ladeados, como se ven en la portada de su antigua casa, marcada con el número 104 en el llano del alcázar, como signo de haber hecho esta acción contra voluntad y orden del rey; aunque de la cédula de perdón nada de esto consta>>.

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-Sobre las aventuras de Gonzalo Pérez de Gallegos en Arcila, etc., véase:
http://paternaderiverahistoriaypatrimonio.blogspot.com.es/2012/10/la-camisa-del-rrey-moro-de-gigonza.html